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1. Ricardo Corazón de León y el rescate más épico
Richi era un loquillo.
Sí, era el rey de Inglaterra, pero él no se quería quedar sentado en esa isla fría y lluviosa, ¡él había nacido para la aventura!
Así que se fue muy contento rumbo a la Tercera Cruzada (1189 – 1192).
En Tierra Santa, Ricardo combatió con valentía, pero después de un tiempo se dio cuenta que no podría recuperar Jerusalén de las manos de Saladino.
Sabía que debía volver a Inglaterra. Llevaba años fuera y sus enemigos se estaban aprovechando de su ausencia.

En 1192 subió a sus tropas a los barcos, y zarparon.
Pero una tormenta dispersó su flota. Llegó a Europa e intentó cruzarla por tierra de forma anónima vestido de peregrino, pero con tan mala pata que cerca de Viena fue capturado por uno de sus enemigos, quien lo entregó al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
–¡Libérame, Enrique, o te las verás conmigo! –le exigió al emperador Enrique VI.
–¿A cambio de qué? Al parecer, ninguno de tus aliados te quiere en libertad. Estás solo, ¡muajajajaja! –, le puede haber respondido el emperador. Y en parte era verdad. Nadie estaba interesado en liberar a Richi.
Pero sí su madre, Leonor de Aquitania.
Ella decidió que haría todo lo posible por recuperar a su retoño.

Ruinas del castillo de Dürnstein, donde estuvo prisionero Ricardo Corazón de León.
La señora se puso manos a la obra:
Preguntó cuánto iba a pedir el emperador por el rescate de Ricardo. Y el emperador soltó una cifra estúpidamente estratosférica:
–Deben entregarme 150.000 marcos de plata.
Uy.
Eso equivalía a cinco veces el ingreso anual de la Corona inglesa. Era el equivalente a más de 35 toneladas de plata. (Hacer los cálculos es complejo, pero según la IA Claude, equivaldría a casi 25 millones de dólares actuales).
No estaba fácil.
Pero eso no amedrentó a Leonor. Exprimió al reino de Inglaterra pafra conseguir todo el dinero. Se subieron los impuestos, se crearon nuevos impuestos, se vendieron cargos, propiedades, los monasterios debieron aportar generosamente parte de su riqueza... nadie se salvó.
En 1194 Ricardo fue liberado, pero ¿a qué costo?
Ricardo Corazón de León gobernó durante 10 años, pero estuvo apenas 1 año en Inglaterra. El resto del tiempo, después de Tierra Santa, lo ocupó en sus luchas contra Francia.
Y fue su hermano, Juan sin Tierra, quien después tuvo que pagar las consecuencias de los problemas económicos y políticos que había dejado su hermanito.
Pero esa es una historia para otra ocasión.
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